ISLA DE PERROS: UN LADRIDO DE CONCIENCIA ANIMAL

El pasado 31 de mayo llegó a los cines la nueva obra maestra del director Wes Anderson, y si decimos "obra maestra" porque estamos seguros que ISLA DE PERROS puede trascender el paso del tiempo y convertirse en un clásico de la animación, no solo por su aprovechamiento de la técnica stop-motion sino por su relato distópico que enfrenta a perros y hombres frente a la realidad medioambiental.

La película ha recaudado más de 62 millones de dolares y ya se perfila como una posible favorita en los premios Oscar.
Esta es la historia de Atari Kobayashi, un chico de doce años pupilo del corrupto alcalde Kobayashi. que emprende un peligroso viaje a un gran basurero, una remota isla a la que han sido enviados todos los caninos de MegasakiCity. Atari vuela a la isla de basura en busca de su perro guardián, Spots. Allí se juntara con una jauría de perros callejeros, que se convierten en sus nuevos amigos, comenzando  un viaje lleno de peligros y enseñanzas que podría definir el destino de hombres y perros.

Lo primero a destacar de esta película es su extraordinaria animación, pues aunque llevamos años viendo producciones stop-motion esta se destaca por su lujo de detalles, exploración de colores, formas y atmósferas que mantiene al espectador atento al microuniverso, ISLA DE PERROS es un nuevo logro en la filmografía de Anderson que con Fantastic Mr. Fox (2009) empezó a destacarse en el mundo de la animación, por ser un genio en el desarrollo visual acompañado de una historia fascinante.

El respeto y el amor por los animales es otro importante mensaje que trabaja la película.
La aventura que experimentamos en la película también es un gran fuerte, pues si bien se trata de personajes aparentemente tiernos o infantiles lo cierto es que estamos frente a un guión maduro, de trama compleja y diálogos profundos. Atari por ejemplo es un huérfano criado para ser la imagen de su cruel tío que ejerce el poder con tiranía, su perro guardián Spots resulta el único ser que lo ve como algo más que un cascaron que se debe llenar, de ahí que a pesar de tener diferentes formas de comunicación Atari lo considera alguien vital en su vida y arriesga todo para salvar a su amigo de un cruel destino.

Ese destino es un paraje desolado que fácilmente entendemos como la cuna de los horrores humanos, pues en ella encontramos todo lo que atenta contra la naturaleza, contaminación y explotación desenfrenada, exterminio de seres vivos, condiciones insalubres y muros infranqueables, todo a lo que podemos nombrar como "desarrollo". Los perros aquí son esa voz de cordura que ha sido expulsada de nuestro mundo para dejarlos morir de hambre y locura, pero que logra organizarse y crear algo noble aunque no ajeno a los instintos (en esencia son un proyecto de utopía).

Wes Anderson es ya un legendario director, un genio de la estética y la creatividad tras la cámara.
Pero no se dejen engañar, no todo en la película son mensajes de critica socio-politica también hay lugar para la enternecedora búsqueda de Atari, la alocada travesía de los perros parlantes Chief, Rex, Boss, Duke y King, así como para la intrigante historia de un periódico escolar que busca a toda costa contar la verdad. ISLA DE PERROS es una experiencia sensorial y culturalmente diversa, que nos lleva a reflexionar sobre el papel de los animales en nuestra sociedad y los daños que hemos causado envueltos en nuestras ansias de control.

¡No se la pueden perder!

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OMAR ALVARADO

Crispetero de profesión. Perfil en construcción.

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