LO QUE NOS DEJÓ 'STAR WARS: THE LAST JEDI'

'Star Wars' la saga de ciencia ficción más famosa del cine regresó a las pantallas el pasado 13 de diciembre. Con un potente estreno de más de 220 millones de dolares tan solo en EEUU, la secuela de ‘The Force Awakens’ es comandada por el director Rian Johnson (‘Looper’, 2012) y trae de regreso al protagonista de la primera trilogía, el poderoso Luke Skywalker interpretado por un veterano Mark Hamill.


The Last Jedi lleva recaudado en taquilla más de 843 millones de dolares en apenas 12 días de estrenarse.

El Episodio VIII inicia donde nos quedamos hace dos años, con Rey finalmente hallando a Luke y el conflicto por la Galaxia en su punto máximo. Sin embargo, Luke es ahora un jedi gris que abandono la Fuerza y vaga en un limbo de culpa y aislamiento, por lo cual Rey intentara hacerlo volver para pelear una vez más. Mientras tanto los rebeldes de la Resistencia se enfrentan a una batalla desesperada para combatir a la Primera Orden y al líder supremo Snoke que sigue de cerca a la general Leia Organa y a los demás. La balanza en la confrontación entre la luz y la oscuridad pende de la joven Rey y su posición para enfrentar a Kylo Ren/Ben Solo (Adam Driver), y lo que aparenta ser la extinción para los maestros Jedi.


Veamos ahora qué tal nos pareció está nueva aventura galáctica:

LO BUENO


Esta es la ultima película de Carrie Fisher como Leia Organa, la actriz falleció a finales de 2016.

  • La película es un espectáculo visual: que conserva cierto encanto de la trilogía original, con elementos tecnológicos como el CGI actual mezclado con trabajo de producción a la antigua, como el uso de marionetas, trajes, animatronix y escenarios reales.
  • El ritmo: es un capítulo denso en situaciones pero vertiginoso en ejecución, y siendo el episodio más largo de la franquicia 'The Last Jedi' se las arregla para confluir momentos de intensa acción con secuencias y diálogos que nos permiten profundizar más en los personajes.
  • Los viejos y los nuevos: Carrie Fisher y Mark Hamill ofrecen interpretaciones solemnes, llenas de sentimiento y escenas para la posteridad; maduraron como actores y lo demuestran desbordando carisma y por supuesto intensa fuerza. Los recién consolidados Daisy Ridley (Rey), John Boyega (Finn), Oscar Isaac (Poe Dameron) y Kelly Marie Tran (Rose) la más reciente hacen un estupendo trabajo personificando a una nueva generación de héroes rebeldes y poco a poco se van sintiendo más listos para tomar las riendas de protagonistas.
  • Dirección: el director Rian Johnson es un fanático de la saga y se nota el gran amor que puso en la realización de está película. El cuidado que tiene al tratar a los personajes nos permite de una manera ágil pero firme volver a sentir esa magia que George Lucas plasmo en la historia inicial; Johnson retoma la mitología y la diversidad de mundos en la Galaxia y ofrece una aventura tan trepidante como el episodio IV y tan madura y oscura como el episodio V.
  • La música: del siempre fabuloso John Williams, que vuelve a la saga con sus melodías clásicas y acompaña estupendamente cada escena en la película; aquí añade nuevas piezas al ya famoso Score de Star Wars y cada una se siente tan grande y tan épica que escucharlas te harán sacudir de la emoción.
LO MALO


  • Riesgos a medias: si bien pasan muchas cosas en esta película ninguno de los conflictos planteados termina o avanza de manera satisfactoria, pues en el caso de la relación Rey-Luke esta no se desarrolla tanto como esperábamos y en cambio nos plantean una más cercana entre Rey y Kylo Ren, que funciona bien pero sentimos un tanto predecible pues al final no cambia nada respecto al panorama, ella es el bien y él es el mal.
  • Personajes secundarios poco aprovechados: en esta entrega tenemos personajes que apenas se introducen a la saga como la Vicealmirante Holdo (Laura Dern) o el decodificador DJ (Benicio del Toro) y que no aportan mucho a la historia más que el bue nombre de quien los interpreta, esperemos a futuro los que vengan también impliquen un sentido. Esto le pasa también a Domhnall Gleeson y a Gwendoline Christie que retoman sus papeles de la pasada entrega pero cuyo rol no dan ni para odiarlos, pues son tan planos que solo sirven para tener a villanos de turno.
  • Misterios tirados por la borda: muchas de las incógnitas que dejó Episodio VII como la identidad de Snoke, los padres de Rey, la creación de la Orden de Ren, el origen de los Jedi y una batalla entre Kylo/Ben Solo y Luke fueron fácilmente desechadas con muertes inesperadas, verdades sosas y quema de libros, todo esto hizo que 'The Last Jedi' fuera una completa decepción para muchos, pues parece ser que en aras de dar un giro respecto al tono infantil y repetitivo que se le adjudico a 'The Force Awakens' aquí nos desviamos a nuevas cosas pero abandonamos mucho del terreno que se nos planteó y queda mucha intriga para el Episodio IX sin una seguridad de que se retomaran estos elementos.


En conclusión, Star Wars: The Last Jedi es una gran secuela que conserva los elementos que amamos de la saga y se arriesga con giros de trama inesperados, sin embargo esas decisiones calan en la trascendencia que tendrán en el futuro y resulta siendo una segunda parte (de la tercera trilogía) que deja más dudas de las que resuelve, claramente es "la del medio", toda una película de transición.

Recuerda que somos Crispeteros, tus amigos amantes del cine, las series de TV y toda la cultura que nos rodea.


OMAR ALVARADO

Crispetero de profesión. Perfil en construcción.

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