10 razones para ver "Sin mover los labios" HOY





Esta nota debería reducirse a recomendarle la película "Sin mover los labios" Si eso no le parece suficiente, he aquí 10 razones por las cuales no debería perdérsela.



1. El equipo entregó el alma en la película. 

Es una película en la cual notas el esfuerzo y la pasión de sus realizadores. Se trata además de un equipo reducido de entusiastas liderados por Carlos Osuna y Juan Mauricio Ruiz, quienes son tan polifuncionales que, además de dirigir, guionar y producir, hacen apariciones en la banda sonora y entre los extras.

2. Un excelente casting. 


Varios actores de larga trayectoria se destacan en el reparto del filme. Entre ellos, brillan los papeles interpretados por Consuelo Luzardo, Álvaro Rodríguez y Álvaro Bayona. Hay, además, maravillosos actores nuevos como el protagonista, Gian Carlo Chiappe, antropólogo de profesión, gestor de cultura ciudadana de vocación, estrella de cine nato. Entre los extras hay una parranda de filósofos haciendo lo que mejor saben hacer en la vida: insultar y divertirse.

La película además se da el lujo de hacer que Margarita Ortega vuelva a la actuación. Ella entra en escena como ese ángel lleno de conflictos que estaban buscando por cielo y tierra.


3. Una joya de la fotografía.


Estamos hablando de una obra de arte en términos de la fotografía. Solo por ese aspecto, Sin Mover los Labios merece convertirse en un clásico de referencia de la cinematografía colombiana. Por mencionar un ejemplo hay un árbol torcido y despoblado que aparece en un par de escenas de la película en medio de un campo, a blanco y negro, que a través del lente es convertido en un elemento sublime y pleno de significado. Hay otra escena magnífica en la que aparece un gallo, un simple gallo, que logran convertir en un tótem y luego en un monstruo.

La edición también merece una mención especial, sobre todo porque logra crear un ritmo de narración misterioso que crece hasta tornarse frenético.

4. ¡Demencia!

Hay algo profundamente fascinante en las cintas que tratan sobre trastornos mentales, como las de Stanley Kubrick y Daren Aronofsky. Ese morbo es reflejo de nuestra sincera curiosidad por comprender los laberintos de la mente humana. La película de Osuna y Ruiz nos presenta un personaje, Carlos, detestablemente verosímil con el que es inevitable pensar que todos tenemos algún grado de psicopatía pues, en el fondo, todos buscamos lo mismo. A todos la sociedad nos va desconectando las emociones y tenemos que buscar formas de desahogarnos. Todos nos sentimos de vez en cuando como muñecos de ventrílocuo. Todos nos sentimos invisibles.

5. Es una película muy rarita.


Una secuencia de insultos puede terminar en el que parece el peor de todos: ¡raro! El cine que mueve taquillas es predecible, comprensible, estructurado, homogéneo y esperanzador. Esta película no lo es. "El show del gallo y el perico" -como también se hace llamar esta película- es muy extraña, encantadoramente extraña. Es melancólica y sórdida, tiene un humor tan negro que a veces ni se ve, está abierta a varias interpretaciones. Puede hacer el experimento de adoptar un rarito y llevarlo a ver la película a ver qué dice, si es que está seguro de que el rarito no es usted.

6. Conmovió a Antanas Mockus.




7. Hace el mejor uso de La Obertura de El Holandés Errante que se haya hecho.


La Obertura de la ópera  El Holandés Errante, compuesta Richard Wagner, parece haber sido compuesta para específicamente para esta película. Créanme: el clímax de la película, que se desarrolla a través al son de la obertura, hace parte de los mejores minutos de la historia del cine. 

8. Nos retrata.


La película es un retrato universal del ser humano y, a la vez, una crítica a la sociedad colombiana, a la televisión que vemos, a nuestros estereotipos y fantasías, a nuestra idiosincrasia, a nuestra violencia e hipocresía.

9. Hay que apoyar el cine colombiano.


El talento artístico colombiano es sobrecogedor, pero nuestra cultura de consumo de arte es pobre. Hay que apoyar a los artistas locales para romper esos círculos viciosos.

10. Esta podría ser la última semana de exhibición. 

La triste realidad es que, como las franquicias artísticas y el público colombiano tienden a ser poco arriesgados, las películas locales duran muy poco tiempo en cartelera (exceptuando, por supuesto, las producciones de entretenimiento vacacionales promocionadas ampliamente por los canales de TV local). Películas como Sin Mover los labios duran muy poco en carteleras, a no ser que usted vaya a verlas... 

Sergio Andrés Henao López

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